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La HDL, conocida comúnmente como el colesterol “bueno”, hace mucho más que transportar colesterol en la sangre. Una de sus funciones principales es recoger el exceso de colesterol de los tejidos y de las arterias y transportarlo para su reciclaje o eliminación. Además, participa en procesos que ayudan a controlar la inflamación, a mantener el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos y a regular la coagulación. Estas funciones ayudan a explicar por qué la HDL se ha asociado tradicionalmente con la protección cardiovascular.
Es una molécula esférica compuesta por grasas y proteínas. Se produce principalmente en el hígado y, en menor medida, en el intestino. Está compuesta de: 50% de proteínas, 28% de fosfolípidos, 19% de colesterol y 3% de triglicéridos.
Funciones del HDL
- Transporta el colesterol liberado por las células moribundas.
- Transporta el colesterol de las membranas celulares a medida que se renuevan.
- Transporta el colesterol de las placas arteriales, lo que reduce su acumulación en los vasos sanguíneos.
- Transfiere el colesterol a otras lipoproteínas, especialmente a la IDL, que lo devuelve al hígado para su reciclaje.
Aterosclerosis y HDL
La aterosclerosis es el endurecimiento de las arterias, en el que el colesterol y otras sustancias se acumulan en sus paredes. Estos depósitos, llamados placas, hacen que las arterias pierdan su elasticidad y su capacidad de dilatarse y contraerse. Eventualmente, las arterias que irrigan el corazón se estrechan, lo que reduce el flujo de sangre y el oxígeno al corazón.
Cuando es grave, la aterosclerosis puede provocar dolor de pecho o un ataque cardíaco. Además, una arteria estrecha es vulnerable a la ruptura de la placa y al bloqueo por coágulos sanguíneos. En las arterias cerebrales puede causar un derrame cerebral al romperse una placa o al formarse un coágulo sanguíneo.
El nivel de HDL en sangre tiene una relación inversa con el riesgo de desarrollar aterosclerosis. Es decir, un nivel adecuado de HDL en la sangre ayuda a reducir el riesgo de aterosclerosis. Mientras que un nivel bajo aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca aterosclerótica.
Niveles de HDL en la sangre
Un panel o perfil de lípidos indica el nivel de HDL en sangre. ¿Qué significan los números?
👍 60 mg/dL o mayor se asocia con menor riesgo cardiovascular, aunque niveles extremadamente altos no significan mayor protección
👎 40 mg/dL o menor se asocia con mayor riesgo cardiovascular
Función antiinflamatoria del HDL
La inflamación agrava la progresión de la aterosclerosis por la participación de diversas células inmunitarias y de ciertos procesos inflamatorios. En este sentido, la HDL crea un entorno antiinflamatorio alrededor de las células inmunitarias implicadas en la inflamación. De esta manera, la HDL reduce la adhesión de células y moléculas a las paredes arteriales.
Función vasodilatadora y anti-trombos
El mal funcionamiento de las paredes internas de los vasos sanguíneos está implicado en la progresión de la aterosclerosis. Esto sucede cuando se altera el equilibrio de la producción de óxido nítrico y su degradación. Este compuesto actúa como vasodilatador, lo que hace que la sangre circule a mayor velocidad. En consecuencia, aumenta el oxígeno y los nutrientes en los músculos, incluido el corazón. La HDL participa en la regulación de la producción del óxido nítrico y, por consiguiente, en la circulación sanguínea.
Las plaquetas y los factores de coagulación participan en la formación de trombos (coágulos) y de aterosclerosis. La función del HDL radica en modular positivamente ciertas proteínas que previenen la coagulación sanguínea y la formación de coágulos. Por lo tanto, el HDL es crucial para una circulación sanguínea adecuada.
Resumen
La HDL hace mucho más que transportar colesterol. Sus funciones antiinflamatorias, vasodilatadoras y antitrombóticas contribuyen a mantener las arterias saludables. También ayudan a explicar su asociación con un menor riesgo cardiovascular. Sin embargo, un alto nivel de HDL no garantiza por sí solo la protección frente a la enfermedad cardiovascular. Por eso, el HDL debe interpretarse como parte del perfil completo de lípidos junto con otros factores de riesgo.
vasos sanguíneos: arterias, arteriolas, capilares, vénulas, venas
Referencia principal: Endo, Y., Fujita, M. & Ikewaki, K. (2023). HDL Functions – Current Status and Future Perspectives, Biomolecules, 13(1).










