Realidades y Recomendaciones del Azúcar y la Miel

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  • Usa 1 parte de miel por cada 1 1⁄4 partes de azúcar.
  • Agrega 1⁄2 cucharadita de bicarbonato de sodio por cada taza de miel para reducir su acidez y su peso. El pH promedio de la miel es 3.9, lo que la hace ácida.
  • La miel tiende a darles el dorado de los productos horneados. Agrega 1⁄8 de cucharadita de bicarbonato de sodio para lograr un dorado uniforme. Reduce la temperatura del horno en 25 grados; ayuda a evitar que se dore demasiado.
  • Cubre el interior de la taza medidora con agua o con una capa muy fina de aceite vegetal antes de medir la miel para minimizar la pegajosidad.
  • Reduce las porciones a la mitad. Usa media cucharada de azúcar en bebidas y cereales en lugar de una cucharada entera.
  • Reduce el azúcar en la repostería a un tercio. Esto reduce el consumo sin afectar significativamente el sabor ni la textura.
  • Usa extractos o especias. Los extractos, como el de almendra o el de vainilla, aportan un sabor dulce a batidos o productos horneados sin aumentar el consumo de azúcar. El jengibre, la canela y la nuez moscada son ejemplos de especias que también puedes utilizar.
  • Sustituye el azúcar por puré de manzana sin azúcar o por guineo maduro machacado. Estos purés sustituyen el azúcar en repostería y otras recetas, en cantidades iguales.
  • Sustituye el azúcar por fruta. Por ejemplo, las bayas frescas, el guineo maduro, el mango y otras frutas aportan dulzor a las comidas. También puedes usar fruta enlatada en su propio jugo. Evita las enlatadas en almíbar. Elige alimentos con bajo contenido de azúcar añadido. Consulta las etiquetas nutricionales de los alimentos para saber cuánto azúcar añadido contienen.
  • Limita los edulcorantes no nutritivos. Algunos ejemplos de fuentes confiables incluyen el aspartamo, la sacarina y la sucralosa. A menudo, las personas sustituyen estos edulcorantes por azúcar cuando intentan bajar de peso. Sin embargo, al ser bajos en calorías, lo consumen en mayores cantidades, lo que tiene el efecto contrario.

El azúcar y la miel difieren en su origen, composición y velocidad de absorción. Ambos son fuentes concentradas de carbohidratos simples y calorías que deben consumirse con moderación. La miel tiene un índice glucémico ligeramente menor y una absorción un poco más lenta que el del azúcar. Sin embargo, el efecto final de ambos edulcorantes es el aumento de la glucosa en sangre. Cuando se consumen en exceso, se almacenan como grasa corporal. Por ello, ninguno debe considerarse ‘saludable’ por sí solo. La clave para su consumo radica en la moderación, la educación nutricional y la selección consciente de alternativas que reduzcan el consumo de azúcares añadidos. 

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Soy Gerontóloga, Nutricionista Dietista y Salubrista, apasionada en fomentar una relación saludable con la comida y el bienestar integral.


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