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La enfermedad inflamatoria intestinal es el nombre de un grupo de condiciones que provocan hinchazón e inflamación en los tejidos del tracto digestivo. Las dos enfermedades más comunes son la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Ambas se caracterizan por una inflamación crónica que puede afectar parte o todo el tracto digestivo.
La colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn comparten síntomas como:
- Sangrado rectal
- Pérdida de apetito
- Diarrea persistente
- Heces fecales con sangre
- Dolor y calambre abdominal
- Pérdida de peso no planificada
- Cansancio, fatiga o pérdida de energía
- Necesidad urgente de evacuar o sensación de evacuación incompleta
- Fiebre baja: aumento leve de la temperatura corporal por encima del rango normal. Temperaturas de 37.3° C a 38.0° C (99.1° F a 100.4° F) son fiebre baja y no suelen ser graves, pero su persistencia sí lo es.
Estas dos enfermedades, si no están adecuadamente controladas, provocan síntomas de inflamación fuera del tracto digestivo. Por ejemplo, dolor en las articulaciones, enfermedades oculares y lesiones de la piel. También pueden provocar enfermedad de las encías, pérdida de hueso y formación de coágulos sanguíneos.
A continuación, nueve complicaciones que se observan cuando la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn no están bajo control. Te incluyo las recomendaciones nutricionales y de estilo de vida para prevenirlas.
- Ansiedad o depresión. Estas condiciones están relacionadas con deficiencias nutricionales, desequilibrio de la microbiota intestinal y la inflamación. Una dieta rica en triptófano, magnesio, ácidos grasos Omega-3 y vitaminas del complejo B es excelente para contrarrestarlas. Además, practicar actividad física regular, mantener la higiene del sueño y la atención plena o mindfulness son esenciales.
- Coágulos de sangre. La condición más común es la trombosis venosa o el embolismo, cuyo riesgo aumenta durante los brotes activos. Es necesario mantenerse hidratado, ejercitarse regularmente y obtener los nutrientes necesarios, en particular, folato, vitamina B12 y ácidos grasos Omega-3. También es importante mantener un peso saludable. Si observas sensibilidad o hinchazón en la parte inferior de las piernas, debes consultar a tu médico de inmediato. Si presentas latidos cardíacos rápidos, tos, dolor de pecho y dificultad para respirar, debes acudir a una sala de emergencias sin demora.
- Dolor en las articulaciones. Es importante mantener un peso saludable. El exceso de peso ejerce presión sobre las articulaciones que lo sostienen, como las caderas y las rodillas. Es recomendable realizar estiramientos suaves y diarios que abarquen todo el rango de movimiento de las articulaciones. Además, ejercitarse regularmente ayuda a disminuir el dolor y la rigidez, a mejorar el rango de movimiento, a fortalecer los músculos y a aumentar la resistencia. En cuanto a la alimentación, una dieta antiinflamatoria es vital, rica en Omega-3, vitamina D y proteínas magras. Otras recomendaciones incluyen mantener una buena postura corporal y no fumar.
- Enfermedad de las encías y de la mucosa oral. En la mayoría de los casos, están relacionadas con deficiencias de hierro, de vitamina B12 y de folato, así como de procesos inflamatorios. El primer paso es corregir las deficiencias y mantener la higiene oral. Por ejemplo, cepillar los dientes dos veces al día con pasta dental con fluoruro. Limpiar entre los dientes dos veces al día con palillos o hilo dental. Evitar alimentos ácidos o picantes y usar enjuagues orales suaves (sin alcohol, mentol ni agentes irritantes y con pH neutro o ligeramente alcalino).
- Lesiones en la piel inflamatorias y dolorosas. Las más comunes son nódulos elevados, sensibles, rojos o violetas, de entre 1 y 5 centímetros de diámetro (2 a 12 pulgadas). En estos casos, es necesario una dieta rica en antioxidantes (frutas y vegetales) y evitar alimentos ultraprocesados. También consumir alimentos ricos en vitamina C y zinc. Una evaluación por un dermatólogo es esencial para todas las personas con IBD.
- Osteopenia y Osteoporosis. La malabsorción de nutrientes, la inflamación y el uso prolongado de corticosteroides son los principales causantes. Es crucial obtener suficiente calcio y vitamina D mediante una alimentación balanceada o la suplementación. Es deseable realizar ejercicio regularmente, no fumar y limitar el consumo de bebidas alcohólicas.
- Pérdida de masa muscular (sarcopenia). Una dieta rica en proteínas y suplementada con leucina (un aminoácido) ayuda a mantener la masa muscular. Los ejercicios de resistencia fortalecen el músculo y refuerzan las fibras musculares. También es importante la suplementación con vitamina D y Omega-3.
- Trastornos del sueño, como el insomnio y el sueño fragmentado. Debes evitar consumir cafeína, bebidas alcohólicas y comidas abundantes al menos dos horas antes de dormir. Es beneficioso mantener una rutina de sueño y aumentar el consumo de alimentos ricos en triptófano.
- Uveitis. Estar alerta ante los ojos rojos, el dolor ocular, la sensitividad a la luz y la visión borrosa. Es indispensable consumir alimentos ricos en carotenoides, luteína y ácidos grasos Omega-3. Además, llevar protección visual y evitar fumar son necesarios.
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